19 de diciembre de 2008

BMW Gina - La luz del visionario

BMW estudia un innovador sistema de carrocerías sin ranuras, dentro del programa BMW GINA Light Visionary model, este programa, desarrollado por el grupo de diseño, ofrece los máximos márgenes de libertad a los diseñadores, con nuevos sistemas creativos. El GINA Light Visionary model tiene una superficie exterior casi exenta de ranuras, gracias a la utilización de un material textil flexible, tensado sobre una estructura también flexible.


La futura visión del automóvil de BMW se plasman sobre el diseño de un biplaza deportivo descapotable, donde la parte frontal y las partes laterales, puertas incluidas, forman una sola unidad de superficies fluidas y sin fugas, no solamente en términos ópticos, sino también estructuralmente.

Además, presenta una estructura donde algunos de sus elementos son móviles. Lo que permite que el coche pueda cambiar sus condiciones dependiendo de la situación, quizá el ejemplo más claro sea el diseño de los faros. En este caso, los faros permanecerán ocultos bajo la capa de tejido textil en los momentos en los que no hiciera falta y se abrirían cuando el conductor fuera a hacer uso de ellos, lo que recuerda a unos párpados.


El acceso al motor es otro aspecto digno de mención. Ya que para reparar cualquier posible avería o simplemente para que el grado de refrigeración sea mayor, no hará falta abrir el capó. Es posible gracias a una parrilla ovoide doble, que a modo de cremallera, permite abrir la zona. Esta apertura se puede desplazar 50 centímetros lateralmente.


Cuando el coche está aparcado el volante, los instrumentos de la consola central y los asientos se encuentran en una posición que facilitan la entrada de los ocupantes. Pero una vez toman asiento el vehículo se pone en marcha, el asiento se regula y el reposacabezas se eleva hasta una posición predeterminada. El volante y los instrumentos de la consola central también se acercan para quedar en una posición ideal para el conductor.

13 de diciembre de 2008

Volkswagen Scirocco. Tiene algo. Párate y mira.

Bueno, aquí está. Los aficionados a este mundillo ya lo habréis idolatrado bastante, y no sin razón. Ya está a la venta el Volkswagen Scirocco, el modelo que la empresa dejó de fabricar en 1992 y ahora vuelve como creado por la divinidad, convertido en un muy bonito deportivo que, paradójicamente, pese a la sorpresa del morro y el desplazamiento del logo al capó, parece muy sencillo.

Parece. Porque cuando el Scirocco ya ha atraído tu atención, y hace fijarse en él un poco más, nos damos cuenta en seguida de unos detalles totalmente innovadores, rompedores, que definitivamente son lo que hacen totalmente novedoso al modelo. Los faros delanteros, traseros, son un toque totalmente personal que además conjugan entre sí muy bien y dan un aspecto de unidad que beneficia al nombre de Scirocco.

Todo este esfuerzo forma parte quizá de la línea que sigue la empresa: el Golf ha conseguido ser una marca por sí solo, también el Polo y el Passat. Volkswagen quiere que la vuelta del modelo Scirocco no sea por lo bajini, sino irrumpiendo con una imagen diferente pero necesariamente personal. Quiere también volver hacer de él una marca, para que esta vez el Scirocco venga para quedarse mucho tiempo.

El esfuerzo, además, ha sido doble, no sólo de márketing. El coche tira. Mucho. La prueba son 2000 centímetros cúbicos que bombean diésel o gasolina a una potencia de hasta 200 caballos de potencia, escalonados en una caja de cambios de 6 velocidades, o también lo es el control de aparcamiento, el navegador de crucero, los sensores de lluvia graduales, la tapicería de cuero de serie, los asientos delanteros y traseros calefactables. Es verdad que podía parecer verdad la falta de deportividad en los modelos de Volkswagen. Podía.




Volkswagen Scirocco. Ficha técnica:

Motor: Motores de hasta 2.0 de cilindrada y 200 CV de potencia.
Principales características: Caja de cambios de 6 velocidades, manual o automática, control de aparcamiento y de velocidad de crucero, sensores de lluvia graduales, tapicería de cuero, asientos calefactables, etc.
Velocidad y aceleración: Velocidad máxima: 233 km/h; De 0-100: 7,1 seg.
Consumo medio: 7,6 L / 100 km.
Dimensiones: Largo: 4256 mm; Ancho: 1810 mm; Alto: 1404 mm.
Precio: A partir de 22.910.

Hummer HX. Prototipo imponentemente robusto.


Si alguno de vosotros es amante de los videojuegos, recordará aquéllos en que primaba la ficción, se libraban episodios bélicos del futuro, en tierras desoladas, pero con armas inmensamente robustas, repletas de lucecitas alógenas que recuerdan a las de Star Wars. Éste es un vehículo que parece sacado directamente de ahí, e incluso exagerando más esos rasgos más propios de un coche de la NASA especializado en exploraciones en Marte.


El Hummer HX lo parece. Más similar a los camiones-monstruos de los dibujos animados o a esos coches de juguete que por más que se tiren al suelo nunca se rompen, el Hummer HX, en efecto, está hecho para no romperse. Jamás. Sus llantas de blindaje de 20 pulgadas, sus neumáticos de 35”, sus cristales blindados y formas rectas que acercan su robustez a la exageración, y la imponencia que rezuman sus detalles se conjugan a su vez con un vehículo que es desmontable: se trata de un pick-up que se podría (es un prototipo) desnudar de cristales e incluso protector trasero quedando como un omnipotente todoterreno descapotable. Por si queremos ir en verano a Marte y evitar pinchazos o vuelcos.


Por el interior, más futuro, con paneles de GPS, menús de prestaciones del coche y controles del aspecto de Misión Imposible, con luces rojas nocturnas, muchos números y frenético movimiento. Aunque se trata de un prototipo que según ya ha anunciado la empresa no se comercializará, sus rasgos marcarán en gran medida las líneas estéticas (lo de estéticas es un eufemismo) en los próximos Hummer. Tendremos que acostumbrarnos a auténticos búnkeres con ruedas.


Hummer HX. Ficha técnica:

Motor: Motor de gasolina de 6 cilindros y 305 CV.
Principales características: Caja de cambios Hydra-Matic 6L50 automática, tracción integral, diferenciales autoblocantes, tecnología FlexiFuel que admite gasolina y E85 (85% de etanol y 15% de gasolina, neumáticos de 35" y llantas de 20".
Velocidad y aceleración: N/D.
Consumo medio: N/D.
Dimensiones: Largo: 4343 mm; Ancho: 2057 mm; Alto: 1829 mm.
Precio: N/D.

Nuevo Renault Mégane. Hora de cambiar.

Renault sabía que la versión anterior de su Mégane sembró en ocasiones demasiadas dudas que entraban desde la apariencia del anterior vehículo, con unas líneas delanteras que se alejaban demasiado de las curvaturas y el fluir de líneas suaves, y con una trasera que definitivamente acabó por no gustar demasiado al público, al que en principio sí había impactado esa novedad de faros traseros recortados. Casi tres años después, el mismo público admira este nuevo Mégane donde sí puede calar más hondo su lema publicitario: es hora de cambiar.

Y es que casi toda la opinión coincide al mirarlo: esto, parecen decir las críticas, sí es un Mégane. Con un aire que al menos en Hechos para rodar nos recuerda un poco, respecto a la forma general del coche, al Seat León, el nuevo Mégane puede tener satisfechos a los responsables de Renault: novedoso, auténtico, con personalidad, con un precio comercial muy competitivo y que continua enarbolando, más que nunca, dos banderas que en Renault han llegado a ser sello de la casa: seguridad y confort.

Seguridad porque pese a tener apenas un mes (empezaremos a partir de inicios de año a verlo más por las calles, apoyado también por el lanzamiento de su versión tres puertas en esa época) ya ostenta el liderazgo en el test EUROnCAP (ahí se ve el interés de Renault de ponerlo en su primerísima fila de marca), y confort porque acompaña a otros modelos de otras marcas en esa corriente moderna de construir coches cómodos (como en el Focus o el propio León), donde cada curva sea un placer y la sujeción y comodidad en el asiento sea un incentivo más que anime a la conducción. Prueba de ello es la nueva espuma testada durante tres años que Renault incorpora a todos sus asientos, que promete amoldar nuestro cuerpo a él sin ápice de deformación y a la vez sujetarnos frente a las curvas.

Y, por si fuera poco, otro refuerzo más radica en lo que hacíamos referencia antes: este modelo de Mégane es bonito, alegra a la vista, que es por donde primero entra un nuevo coche. No parece, y ésa es su gran virtud ante los anteriores, que el público se vaya a cansar enseguida de unas formas novedosas, de una línea delantera que equilibra perfectamente personalidad con suavidad de formas, que como dijimos en el Ford Ka y como ocurre en el Fiesta (y como será un recurso típico en los automóviles de aquí a adelante) muscula sus líneas laterales enérgicamente hacia arriba en diagonal para darle continuidad a las líneas estilísticas delanteras. Todo acabando muy decentemente, esta vez sí, en una trasera que ofrece más estética, que hace aparentar al coche como una unidad única y con personalidad, y que por ende esconde una mucho mayor capacidad de maletero. Toda una atracción. La única pega: dejará a la altura del betún a sus predecesores.



Nuevo Renault Mégane. Ficha técnica:

Motor: Motor de hasta 1998 cm. cúbicos, 4 cilindros y 180 CV.
Principales características: Caja de cambios BVM de hasta 6 velocidades, tracción delantera, frenos de disco con ABS, gran capacidad de maletero (1162 dm.).
Velocidad y aceleración: Velocidad máxima: 255 km/h; De 0-100: 7,8 seg.
Consumo medio: 7,6 L / 100km (según versión).
Dimensiones: Largo: 4295 mm; Ancho: 2037 mm; Alto: 1471 mm.
Precio: Desde 14.400.